Elecciones: ¿Tiempo de alternativos o de maquinarias?
Las próximas elecciones para elegir autoridades locales están para alquilar balcón. Desde ya comenzaron a calentar motores muchos aspirantes que bien temprano están trabajando la fase previa de lo que será una intensa campaña que llevará a cambios, o más de lo mismo.
Hay dos escenarios: O como siempre, triunfan los candidatos de maquinarias, o se registra una tendencia de ganadores alternativos que ratifiquen lo logrado en las urnas por el hoy presidente de Colombia, Gustavo Petro.
Los primeros están calculando cada paso que dan en procura de marcar en las encuestas, perfilarse como opción para triunfar y luego aglutinar apoyos de los grupos políticos más representativos para llegar con las mayores posibilidades de éxito.
Los segundos tratan de apegarse al libreto de la oposición total a los sectores tradicionales y de denuncias continuas sobre lo que consideran negativo, producto de las erradas acciones de quienes están en el poder local.
Así las cosas, quienes tienen aspiraciones a Alcaldías de ciudades y municipios, y a la Gobernación del Atlántico, se vienen mostrando ante la opinión pública para ir abriéndose paso y tratar de irse ganando la aceptación del electorado.
OPCIÓN DE PODER
Pero al margen de las consideraciones que históricamente han marcado las democracias locales, el escenario actual para los alternativos es hoy más que nunca una gran oportunidad de convertirse en opción de poder y lograr el triunfo en muchas alcaldías, e incluso en la Gobernación.
Los mismos factores que llevaron a la mayoría del electorado a la búsqueda de un cambio en el manejo del Gobierno Nacional, son las mismas razones que pueden provocar una reacción mayoritaria del votante en contra de la política tradicional, buscando un cambio en el manejo de las ciudades y municipios.
Pero enfrentan el inconveniente de no contar en muchos casos, y de momento, con candidatos que tengan peso propio. Aún tienen tiempo para buscarlos entre sus filas, de lo contrario tendrán que hacer alianzas con aspirantes afines a su ideología social.
Estas elecciones serán el termómetro para medir si lo que sucedió en las presidenciales fue el comienzo de un proceso que de lo nacional pasa a lo regional, o la ratificación que el poderío de los clanes políticos en la mayoría de departamentos, especialmente de la región Caribe, sigue intacto, vivo y mandando.
