Avanza el proceso para revocarle el mandato al alcalde de Malambo
*La Registraduría Nacional avaló solicitud de ciudadanos que argumentan, en 33 folios, el incumplimiento del programa de go-bierno de Rummenigge Monsalve Álvarez. Nueva elección podría definirse en el primer semestre del 2022. Panorama de la situación.
REDACCIÓN ZONA ORIENTAL
En la mente de muchos malamberos aún están frescas las imágenes de Rummenigge Monsalve Álvarez, con la Biblia bajo el brazo, de la mano del senador conservador Laureano Augusto Acuña Díaz, recorriendo los barrios del municipio de Malambo y finalizando su discurso, como candidato a la Alcaldía, de rodillas prometiendo soluciones a los múltiples problemas sociales de las comunidades.
Esa correría fue en el 2019. En las urnas, el 27 de octubre del mismo año, recogió frutos favorables al lograr el cargo con 21.265 votos, en representación del Partido Conservador, derrotando a sus inmediatos contrincantes Yair Rafael De la Cruz Valera, de Cambio Radical, quien sumó 18.092 votos; y Yenis Orozco Bonett, Partido Liberal, 10.307; más cinco aspirantes que estuvieron por debajo de los 2.800 votos.
Dentro de sus compromisos, Monsalve siempre destacó un suministro de agua potable las 24 horas del día siete días de la semana, y le sumó, entre otras acciones, el fortalecimiento del sistema salud pública, enrumbar la educación hacia indicadores de calidad, solución a los problemas de falta de vivienda digna, promover la generación de empleo con el apoyo de las empresas e industrias privadas establecidas en el territorio municipal, adecuación de la red vial urbana y la rural, y protección del medio ambiente fomentando el desarrollo sostenible.
Con nuevo Alcalde, Malambo inició el 2020 en medio de expectativas por ver la implementación del programa de gobierno ‘Un gobierno con dignidad, razones y soluciones’, cuya hoja de ruta es el plan de desarrollo ‘Malambo, ciudad entre todos 2020-2023’, estructurado mediante mesas de trabajo en las que participaron las comunidades.
“Nuestra administración cumplirá cabalmente y siguiendo los lineamientos y políticas planteadas, para lograr el crecimiento del municipio de Malambo en lo social, institucional, económico y ambiental. Con la colaboración de la comunidad, los gremios y los sectores públicos y privados, estamos seguros de que cumpliremos con éxito todo nuestro Plan de Desarrollo”, expresa el Mandatario en la presentación del documento.
Sin embargo, en marzo cuando el mundo empieza a padecer los efectos de la pandemia del Covid-19, no solo el alcalde de Malambo sino las autoridades administrativas en todas las latitudes debieron enfilar baterías sanitarias y presupuestales para contener el virus.

Precisamente, el manejo dado por Monsalve a la crisis, sobre todo en la entrega de ayudas alimentarias a comunidades vulnerables en su municipios, fue investigado por la Procuraduría General de la República y acusado por la Fiscalía General de la Nación, debido a denuncias de supuestas irregularidades cometidas en la firma de un contrato de suministro de 80 mil kits de mercados con la Fundación Lirio de los Valles (Funlidelosva) por un monto de 4.000 millones de pesos, y en el que habría un detrimento patrimonial contra las finanzas del municipio de 1.107 millones de pesos.
A raíz del hecho, el Mandatario fue suspendido tres meses del cargo y solo, a finales de agosto del 2020, reasumió en medio de críticas, pleitos jurídicos en el que se destaca la pugna por la dirección del Hospital de Malambo, y el rompimiento de relaciones políticas con su mentor, el senador Acuña, quien en una reunión con voceros comunales en el sector de Mesolandia, el pasado 31 de agosto, lanzó, sutilmente, llevar a cabo el proceso de la revocatoria del mandato del alcalde Rummenigge Monsalve.
PROCESO EN MARCHA
Y en efecto el proceso comenzó el pasado 5 de octubre, de acuerdo con la explicación entregada por uno de los promotores, Iván Darío Miranda Orozco, quien junto con Antonio Cruz Camargo Caballero, Arcesio Flórez Jiménez, Onofre Antonio Valera Donado, Augusto Aurelio Gutiérrez Vizcaíno, cumpliendo con los requisitos fijados por la registraduría Nacional, presentaron la solicitud a nombre de la organización ‘El Pueblo Corrige ¡Sí podemos!’, soportada con 33 folios en los que reúnen sustentación del incumplimiento del programa de gobierno ‘Un gobierno con dignidad, razones y soluciones’.
La respuesta positiva ya se conoció, mediante la Resolución 011 del 26 de octubre de 2021. Ahora se cumplirá una audiencia pública en la que será escuchado el alcalde Monsalve, antes de proceder a la recolección de firmas (son cerca de 6.600 las necesarias, pero aspiran a recoger 40.000) que legitima la convocatoria a nuevas elecciones y que podría ser antes del primer trimestre del 2022.
Acerca de la justificación Miranda precisa que este no se hace bajo lineamientos del senador Laureano Acuña como se ha venido promocionando. Es por las evidencias del incumplimiento de parte del Mandatario Local.
“La iniciativa nace por un inconformismo que hay en todo el municipio. Partamos de su grito de guerra de su campaña que era agua las 24 horas. Esa fue la idea que él le vendió a todo el municipio, han pasado dos años y la situación es peor. Hay nuevos barrios, pero el mismo acueducto y eso delimita el servicio. Ahí estamos mal, el hombre no cumplió”, manifiesta el promotor.
Luego enumera otros incumplimientos relacionados con devolverle a los malamberos la sensación de seguridad, mediante dotación a la policía con equipos como drones e instalar cámaras de vigilancia.
“Ni drones ni cámaras de vigilancia. Se ha dedicado a convocar consejos de seguridad que no resuelven nada. Quería convertir a Malambo en el ‘Lejano Oeste’, todo el mundo armado y cada uno que se defienda, eso va en contra de lo que dice el Gobierno Nacional; puras improvisaciones”.
En salud, Miranda se refiere a lo que denomina ‘novela’, el enfrentamiento jurídico con la dirección del Hospital en donde va ganando la contraparte porque le tocó devolver el cargo a la funcionaria que se había ganado el cargo; además, la falta de seriedad en anunciar en que el municipio tendría sus cuatro puestos de salud funcionando 24 horas durante la semana y con disponibilidad de una ambulancia para cada uno, cuestión que, actualmente, no es real.

NI UN LADRILLO DE NUEVOS COLEGIOS
En educación, el promotor asegura que el compromiso giraba en torno a la construcción de 26 aulas para fortalecer la educación pública. “Hoy en día, ni un ladrillo, pero si van a ofertar por el lado de las becas y eso lo que impulsa es la privatización de la educación. Hizo un convenio con la ESAP, para una sede en donde funcionaba la Secretaría de Educación del Municipio y hasta un museo, eso se está cayendo y hacerle un buen trabajo demandaría de 7 u 8 meses”.
Miranda resume tres incumplimientos más. El primero tiene que ver con el medio ambiental, mediante la puesta en marcha de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), pero por un lío jurídico con el dueño de una franja de terreno por donde pasa la tubería principal no ha sido posible buscarle solución; el segundo, un programa de 200 viviendas sociales, Lluvia de Oro, que viene de la administración anterior pero que él, en principio, cuestionó y hora aprovecha con adjudicaciones; y el tercero, es no darle solución al problema del agua potable en el corregimiento de Caracolí en donde la comunidad bebe agua salobre.
En resumen, Iván Darío Miranda sostiene que lo palpable en la Administración Municipal de Rummnenigge Monsalve es la improvisación y no admite que, en alguna ocasión, el Mandatario haya argumentado que la pandemia por el Covid-19 tenga incidencia en el desarrollo de proyectos previstos en el programa de gobierno. “Todo lo contrario la pandemia lo favorecía porque los recursos estaban garantizados, eran de ejecución. Malambo maneja un presupuesto de 180.000 millones de pesos”, precisa.
En cuanto al proceso que avanza se ha querido escuchar la posición pública del Alcalde, pero él se ha limitado al silencio. Sus comentarios solo los hace en grupos de amigos y allegado que lo apoyan, argumentando que todo es producto de “persecución política en su contra”.
A propósito del proceso de revocatoria, el analista y abogado Porfirio Castillo Zamora, explica que existe buena y mala percepción de la herramienta que “es una expresión de la democracia participativa, legitima, y está íntimamente vinculada al concepto de voto programático, por eso procede contra los alcaldes y gobernadores; ellos están obligados a inscribir un programa de gobierno y la revocatoria sucede en cuanto se incumple dicho programa”.
Sin embargo, Castillo Zamora indica que lo que se vuelve difícil es su aplicabilidad. “Es buena, primero, porque contribuye a luchar contra la corrupción; segundo, consolida la institucionalidad; y, tercero, es la soberanía popular, es decir el alcalde es un mandadero del pueblo, sus actuaciones son y pueden ser soberanas. El castigo es si no cumple, se les quita el mandato”, reitera.
