Soledad pone en marcha operativos contra el comercio ‘bullicioso’
A raíz de las frecuentes quejas de habitantes de diferentes sectores del municipio de Soledad, relacionadas con el alto volumen en equipos de sonido que usan a diario establecimientos comerciales para llamar la atención de clientes, se puso en marcha un operativo que busca controlar la situación.
A través del Establecimiento de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente de Soledad, Edumas, la Alcaldía, con el apoyo de un grupo de funcionarios de la Corporación Autónoma Regional del Atlántico, CRA, y agentes de la Policía Ambiental, dispuso de acciones para que de manera concertada se proceda a bajar los altos niveles de sonido.
Wilson De la Rosa, gerente de Edumas, manifestó que los operativos iniciaron por el sector de la carrera 14, entre la calle 30 y la Murillo, en donde los residentes del sector tuvieron que acudir a un derecho de petición para que las autoridades actuaran.
El funcionario explicó que en visita de inspección se comprobó el uso indiscriminado de parlantes, “lo cual infringe lo estipulado en la Resolución 0627 del 2006, emitida por el Ministerio del Medio Ambiente, que regula la emisión de ruido y ruido ambiental en sus límites máximos permisibles, dependiendo del uso del suelo en el que se encuentre la fuente sonora”.
ACCIONES JURÍDICAS
El paso inmediato es dialogar con los responsables de los establecimientos comerciales para que se concienticen, pero en caso de no hacerlo se procederá a las acciones jurídicas que establecen las normas legales que van desde multas hasta el decomiso de los equipos.
“El Edumas invita a la comunidad a evitar el uso de altoparlantes, en el exterior de sus viviendas o negocios, ya que este comportamiento no sólo va en contra de la ley sino de la tranquilidad de los demás”, anotó De la Rosa, sobre el operativo en marcha.
En otros sectores del municipio también piden la intervención de las autoridades, sobre todo los fines de semana en donde, incluso, habitantes sacan sus equipos de sonido a las puertas de sus viviendas, a todo volumen, sin tener en cuenta la molestia que esto genera en sus vecinos.
